El 22 de abril de 2026, les trabajadores culturales de L’Internationale, una confederación europea de museos, universidades y organizaciones artísticas, conmemoramos el Día de la Tierra con un llamamiento a la acción y una declaración de apoyo a nuestres amigues, aliades y compañeres del movimiento climático global.
El planeta entero está siendo testigo de una creciente ofensiva contra las políticas medioambientales y la ciencia climática, así como contra activistas y organizaciones ambientales. Muchos de los avances logrados por el movimiento climático global en la última década están retrocediendo en la actualidad ante la presión de lobbies, empresas transnacionales y actores políticos. Se desmantelan medidas de protección medioambiental, se revocan políticas climáticas, se suspenden planes de transición, se recorta la financiación destinada a causas climáticas y se anulan compromisos de reducción de emisiones. Quienes se comprometen con la causa climática se enfrentan cada vez más a burlas, silenciamiento, amenazas e incluso criminalización y encarcelamiento, tanto en Europa como en el resto del mundo.
A pesar de las contradicciones inherentes al mundo del arte y de la prevalencia de prácticas institucionales perjudiciales para el medio ambiente, la crisis climática y medioambiental global ha sido uno de los ejes centrales de L’Internationale y sus socies durante años. Este compromiso se ha materializado en numerosos programas, proyectos y publicaciones de carácter educativo, artístico, cultural y social. El movimiento climático global, integrado por artistas, activistas, ONG, integrantes de la comunidad científica, profesionales de la comunicación y responsables polítiques, ha desempeñado un papel fundamental en estas iniciativas. Son nuestres amigues, aliades, colaboradores, maestres y socies. Su colaboración ha sido esencial no solo para la ciencia, la política y el debate público actuales, sino también para la cultura y las artes contemporáneas. Por ello, hoy expresamos nuestra solidaridad con el movimiento climático global y manifestamos nuestro rechazo a las derivas reaccionarias ante el cambio climático.
Somos conscientes de que estamos atravesando un momento planetario grave y complejo, no obstante, con motivo del Día de la Tierra, queremos reafirmarnos en nuestro convencimiento de que no es momento de restar prioridad a las políticas climáticas ni de aumentar los niveles de consumo en la Unión Europea, incluida la militarización. Al contrario, hoy es más urgente que nunca invertir en reparación y regeneración ecológica en todos los sectores. Como trabajadores culturales, debemos fortalecer nuestras conexiones, tejer redes colectivas y organizarnos para construir un futuro habitable. Tenemos que ampliar nuestro alcance institucional y abrir espacios para los numerosos e inspiradores proyectos de acción climática que ya están en marcha en nuestras ciudades, pueblos, comunidades y barrios.
Celebramos el Día de la Tierra 2026 de tres maneras:
Acciones y programas colectivos: publicamos una lista de actividades y programas, desarrollados en colaboración con organizaciones climáticas locales, grupos activistas, ONG, artistas, integrantes de la comunidad científica y profesionales de la comunicación, que tendrán lugar en las sedes de la red de L’Internationale. El programa incluye talleres, actuaciones, acciones y publicaciones.
Amplificar y apoyar las iniciativas locales: apoyamos y difundimos las voces, experiencias y perspectivas de las iniciativas climáticas locales a través de actividades conjuntas y publicaciones.
Responsabilidad institucional: atendiendo a la declaración de nuestra misión, que hace hincapié en la solidaridad, la responsabilidad planetaria y el compromiso con un planeta habitable, hacemos un llamamiento a los miembros de L’Internationale e invitamos a otras instituciones culturales y artísticas, organizaciones y academias a:
Dar prioridad, defender e incorporar medidas ecológicas concretas y sostenibles, así como impulsar cambios en las infraestructuras para reducir las emisiones y minimizar el impacto medioambiental del ecosistema del arte y la cultura;
Apoyar y mantener colaboraciones con movimientos climáticos locales y globales: activistas, artistas, ONG, comunidad científica, responsables polítiques y profesionales de la comunicación;
Garantizar que la crisis climática y medioambiental del planeta ocupe un lugar central en su programación y actividades, lo que incluye la organización de exposiciones, actividades artísticas, programas públicos y educativos y proyectos de investigación.